martes, 29 de septiembre de 2009

Amistad Charamusquera

Siempre le pregunto a mi cerebro sobre la amistad: su origen, su porqué, su lugar y su tiempo. Y mis neuronas todas se contraen, transpiran esfuerzo, jadean intentos sin conseguri ni una sola respuesta satisfactoria. En los libros, la amistad está claramente definida y ambiguamente versada, sirve de argumento a las novelas y de cuestión a los filósofos. Los psicólogos hasta hacen sopa de amistad, y los músicos amigan sus canciones. De todo se ha dicho, de todo se ha pensado sobre la amistad. Pero mi cerebro sigue siendo incapaz de explicarle.

Sólo cuando le pregunto al corazón, se callan las neuronas, detienen su actividad y escuchan, entre sorpresa y decepción, los hallazgos que hablan mis sentimientos. Amistad es la Belu, con su hablar gracioso entre aparatos y ternura; amistad es el Nico, con sus piquetes y golpes de "acá estoy"; amistad es la Naticu, con su alegría estridente que contagia; amistad es la Flor, con su sencillez silenciosa que te grita; amistad es la Ceci, con su coherencia paciente que te abraza; amistad es el Ale, con su vocabulario creciente y oportuno; amistad es el Mau, con su impaciencia revolucionaria que suele explotar en carcajadas; amistad es la Nati Cos, con su análisis profundo de vida que te cuestiona y hace crecer; amistad es el Manu, con su compromiso disimulado que desestructura todo lo dado; amistad es el Itito, presencia esporádica de hombro seguro; amistad es la Elena, libro mal vestido que sabe mucho más que de animales; amistad es el Lean, disponibilidad de saberes varios y chistes malos; amistad es la Ani, silencio profundo que se rompe solo en las cornisas de su corazón; amistad es la Male, con su espíritu sonoro que adorna de naturalidad cada encuentro... amistad es esta charamusca que está encendiendo el fuego de un mundo que si quiere cambiar, que se mete en nuestras manos dócil a la forma que querramos darle.

Gracias por ser esa explicación que no puedo darme sobre lo que significan en mi vida, en la vida. Gracias por compartir el camino increible de encontrarnos y reconocernos humanos, hermanos, inevitablemente compañeros. Gracias por estar en esta lucha ayudándome a entender, retándome, callándome, empujandome para caminar. Los quiero muchísimo y los necesito charamusqueros!!!