¿Alguna vez pensaste que quien se sienta a tu lado en el colectivo puede llamarse igual que vos? ¿o ser un pariente lejano? ¿o un amigo de tu amigo? ¿o tu próximo compañero de trabajo?...
Cada persona un mundo, cada rostro toda una historia de sentimientos, sueños, compartires y soledades. Cada ser una individualidad... pero potencialmente un grupo, una comunidad, un integrante, una parte.
Cuando decidamos reconocernos humanos, todos hermanos y nos permitamos acercarnos, cuando el miedo y la seguirdad dejen de ser las banderas de nuestro accionar, entonces vamos a ser "pueblo", con todas las letras. Y, como reza el dicho: el pueblo unido jamás será vencido. Ahí va a venir la revolución, y el individualismo se va a hacer pedazos en su individualidad, sin que nadie lo salve. Ahí el mundo va a haber cambiado verdaderamente.
Por eso, empecemos a acercarnos, a hacer cosquillas a los corazones enfriados, a descubrir las personas que no conocemos y que están tan cerca. Empecemos a hablar en los colectivos, a decir gracias, perdón y por favor, a comentar del clima con los quiosqueros y saludar a los policías y los vendedores ambulantes. Empecemos a hermanarnos, a unirnos, a hacernos "Pueblo"
domingo, 22 de febrero de 2009
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que pulenta quedo el blog ah!!
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