domingo, 29 de marzo de 2009

Charamusqueada del Día

A las cinco y media en el mástil (nati q y flor saben lo que es un mástil? No! eso es un farol!). Cinco y media que puede ser tranquilamente seis menos cuarto y que terminaron siendo seis cuando llegamos todos: Nati Q, Flor, Mauri, Elena, Nico y Angi (yo). Mates, polla para las galletitas, releímos los carteles y los folletos a repartir. Nos pusimos al día, protestamos porque nos daba el sol y nos preguntamos qué había el la puerta que baja como a un zótano abajo del mástil (probablemente máquinas de cortar pasto, alambres y pinzas, y así nos pinchábamos solos los vuelos de la imaginación).

Arriba, carajo! A charamusquear! Decidimos ir a General Paz y hacer ahí la carteleada en los semásforos, y en el camino pasamos sin querer queriendo por el pasillo entre el cabildo y la catedral que está todito dedicado a la memoria. De repente se hizo silencio. No había mucha gente en la calle, pero todos los que estábamos ahí nos habíamos callado. Y no era de esos silencios vacíos, al contrario: estaba rebalsando de sentires, preguntas, y miradas. Sobre todo miradas. Existe una comisión por la memoria (me parece que no es el nombre exacto) que, entre otras cosas, para el 24 preparó esa zona con una decoración especial: todo el pasillo está cruzado como por banderines con fotos de personas desaparecidas en Córdoba (y abajo de cada una se lee su profesión, su edad y la fecha de desaparición), y hay unas gigantes huellas digitales formadas con los nombres de todos los desaparecidos entre el 70 y el 78 maso... Bueno, esas eran las miradas. Miradas que te decían: soy juan, marcela, santiago o ana, estudiaba arquitectura, medicina, era ama de casa o docente, y un día alguien dijo que ya no podía ser más. Miradas que sólo podíamos entender en el silencio del alma y que te invitaban a seguir su lucha con ese brillo tan raro, como eterno e inmortal (a pesar de sus muertes). Caminamos como una cuadra más en silencio. quizás cada uno hablando consigo mismo, o imposibilizado de pensar, o simplemente dejando que el corazón sienta, que haga propio cada uno de aquellos nombres hasta resucitarlos tomando la posta del compromiso que nos enseñaron.

Seguimos por 27 de abril, doblar a la dereha en General Paz, vayamos hasta Colón que hay más autos, acá no pasa nadie. Al cruzar Deán Funes vimos un grupo de 8 (creo) personas con un cartel de "regalo abrazos". Nos quedamos mirándolos (otra vez el mirar!) sin atinar a hacer nada más que mirarlos. Al verse mirados, los abrazadores empezaron a extender sus manos para abrazarnos y nos abrazamos (entre tantas miradas!). Les contamos de nuestra carteleada, nos saludamos (y nos sacaron una foto!) y cada uno a seguir por su lado (picando belu!).
Ahí abrimos los carteles (que decían: "Si el mundo se acabara mañana, ¿qué harías por los demás?) y empezamos a mostrar a la gente de las veredas, nunca llegamos a Colón, dimos una vuelta y volvimos a subir por San Martín que estaba llena de vendedores ambulantes. San Martín, de nuevo 27 de abril (pero esta vez con carteles! y entregando papelitos), Independencia y pasar por el frente del Patio Olmos. Ahí, dos situaciones: un chico sentado en el piso entre sus amigos dijo: "yo mataría todos los negros". El Mau se enojó y le gritó: "Nazi!". Dos pasos más y un señor con corbata dijo: "yo no haría nada por los demás, haría algo por mí". Otra vez el Mau: "así vas a terminar bien vos!". Entonces pensamos entrar al Olmos, pero era medio suicida, así que decidimos ir al paseo de las pulgas.

En el camino hubo algunos semáforos, funciona, pero tiene que ser un semáforo potente, no cualquiera, sino no se juntan autos. La primera vez pusimos todos los carteles al revés, ¡qué ñoños! ¿no?.

En los jipis hubo que caminar apretados, pero tábamos en nuestra salsa. Casi todo el mundo nos recibía el papel, unas chicas la corrieron a la Nati Q. para preguntarle por el grupo (sí! para sumarse!), otros changos nos pidieron sacarnos una foto para la facu (juaaa.... fue una charamusqueada muy fotografiada!), y dos vendedores de artesanías sostuvieron porfiadamente que si el mundo se acabara mañana se irían de joda ya!.

UUuuu!!! Casi me olvido! Llegando al Paseo de las Pulgas, cruzamos una calle en la que un camión de bomberos (muy alto) esperaba el semáforo. Le mostramos los carteles y la Nati Q (muy petisa) que iba al último tenía que dar el folleto a los bomberos. Lo único que les puedo decir es que lo consiguió... y que en este momento se debe estar riendo todo el cuartel de bomberos de la provincia jaja.

Les confieso algo. A la siesta me daban unas ganas de quedarme en casa y viste, uno ya empieza a encontrar excusas. Pero ahora que ya volví me iría de nuevo, les juro. El Mauri dijo entre los mates que en ese momento sentía vergüenza, pero que se acordaba que después se te pasa. Así fue. Y también es que al principio te da vagancia, pero después el entusiasmo te habita todo y ya no querés parar.

Uf esto se hizo largo. Para terminar, les comparto una frase de tipo MUY PULENTA que le leí hoy al Subcomandante Marcos:
"Disculpen las molestias, esto es una revolución"

3 comentarios:

  1. que copado charas!
    muy lindo todo..extrañe las mateadas de los domingos.
    ojala que esas chicas que corrieron a la nati cu sean pronto charamusqueras,
    che..que hacemo pa el finde que viene?
    Bbee

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  2. ANgiita!!! muy buena cronica jaja doy fe de que fue asi señores, que loco esto de las coincidencias, hace unos dias lei esa de disculpen las molestias y me quedo sonando y sonando en la cabeza.
    que grande el sucomandante!
    los quiero mucho
    mau

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  3. cada día se pone más pulenta charamusca... se viene la revolución!!! alerta al neoliberalismo!!! preparateeee!!!

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