
Este finde me tocó licenciatura. Hoy, volviendo a casa (domingo... SÍ DOMINGO!! como a las doce del medio día) me pasó dos veces lo siguiente: semásforo en rojo; freno; espero; (canto "el hombre nació con un solo corazón y lo perdió...!); semáforo verde; arranco, hago media cuadra y el semáforo de la cuadra siguiente se pone en rojo; freno; espero; (silbo la melodía del saxo de "Us and Them" de Pink Floyd); semáforo verde; arranco, hago media cuadra y el semáforo de la cuadra siguiente se pone en rojo; freno; espero; (me saco el poulover porque me daba el sol de frente y me estaba muriendo de calor); semáforo verde... y listo. No más semáforos hasta más adelante.

Cuando era chiquita imaginaba una sala gigante, redonda y llena de llaves de luz. En el medio, un hombrecito iba caminando al costado de la pared activando y desactivando las llaves con los dedos: esa era mi infantil explicación sobre cómo funcionaban los semáforos. Entonces era capaz de perdonar a alguien que humanamente se olvidaba de poner el verde y teníamos que esperar de más. Hoy ya se que todo funciona con una central inteligente en una placita en córdoba... aunque lo de inteligente sea cuestionable.
Hay semáforos analógicos, semáforos pro-legalización, semáforos con problemas de esfínter, semáforos de la Coca (es que con Gasta Claus no les alcanza pobres!) y semáforos vaciados.





Lo importante es que, no importando su importancia, es importante respetarlo para evitar importantísimas multas. Y saber aprovecharlos haciendo todo eso que no podés hacer mientras manejás. Y saber canalizar tu indignación por haber tardado diez minutos en hacer cinco cuadra a causa de cinco semáforos mal sincronizados en un medio poco violento como este. Se puso verde, me voy.
Te muy bueno angi.
ResponderEliminarNo se como t da la cabeza para pensar
cosas tan grosas. Yo me moriria
Jajaja, nos estamos viendo en el cumple
d la belu.
Ale